Deducción de un préstamo no bancario.

Algunas personas no recurren a un banco, sino a un amigo o a un familiar para conseguir la financiación necesCamino juevesaria para comprar su vivienda.  En estos casos,  ¿pueden deducirse la devolución del préstamo?

La ley 35/2006 del IRPF nada dice de quien deba ser el prestamista. y por tanto puede deducirse las cuotas amortizadas, los intereses si los hubiere y los instrumentos de cobertura del riesgo, hasta el máximo previsto (9040 €).

Esta deducción está condicionada a la fecha de adquisición (antes de 2013) haberla habitado antes de un año desde la compra, ser la vivienda  habitual y no dejar de habitarla en 3 años. 

Tratándose de amigos y familiares es frecuente que no se devenguen intereses. Es decir, que el préstamo sea gratuito. La única nota a tener en cuenta es que este prestamista tiene a efectos del IRPF una presunción de generar ingresos de capital, para lo cual deberá tener elementos suficientes para probar la gratuidad.

Estos medios de prueba deben ser todos aquellos admitidos en derecho, pues de lo contrario la Agencia Tributaria estimará que cómo mínimo se retribuye al interés legal del dinero vigente en la fecha de su devengo. Estas pruebas, a mi juicio deberán ser un contrato privado de préstamo concretando la gratuidad del mismo, el modo y cuantía periódica de devolución, así como los resguardos de dichas operaciones (por ej. justificantes de los ingresos bancarios a la cuenta del prestamista).

Lo más normal es que no constando, en la base de datos de la Agencia Tributaria, información sobre el préstamo para la financiación de la vivienda se inicie bien un procedimiento de verificación de datos o bien uno, de comprobación limitada. En cuyo caso, habrá que entregar toda la documentación anterior a los órganos de gestión que requieran los datos y aclarar la situación en el periodo de alegaciones.